viernes, 22 de agosto de 2014

Los Verdaderos Parásitos

Cuando se habla de Renta Básica Universal, una de las principales objeciones es que fomentaría la vagancia. Aunque está demostrado, y es de sentido común, que la gente no dejaría de trabajar en masa por el hecho de tener las necesidades básicas cubiertas, a muchos les parece mal que la RBU permita la existencia de “Parásitos”, es decir, de gente que se limitaría a vivir de la Renta Básica sin hacer nada por la sociedad.

A los que les preocupa este problema, debo decirles que nuestra sociedad actual está llena de Parásitos, y que son mucho, muchísimo más nocivos que alguien que viva de la RB.

Me refiero a las grandes fortunas. A la gente que vive, única y exclusivamente, del hecho de tener mucho dinero. Esta gente sí que vive a costa de los demás. Pero no una vida austera precisamente, sino todo lo contrario.

Se podría pensar que si alguien ha ganado dinero, o incluso si lo ha heredado, tiene todo el derecho del mundo a gastarlo. De acuerdo. Pero el problema viene cuando las reglas del juego están amañadas de tal manera, que los ricos pueden llevar una vida de lujo desaforado, y aún así aumentar sus fortunas.

Básicamente, lo que hacen aquellos que tienen mucho dinero es prestarlo al sistema productivo, a un interés que, como alertan economistas como Thomas Piketty, es superior al crecimiento económico real.

Pero hay otro problema: las burbujas económicas. Las grandes fortunas invierten sistemáticamente en diferentes campos, hacen subir los precios y se retiran justo antes de que la burbuja estalle, empobreciendo a los pequeños inversores, a los productores y a los consumidores.

Por si esto fuera poco, aquellos que tienen mucho dinero pueden comprar a los políticos, de manera que las reglas del juego están amañadas a su favor: los impuestos sobre el capital son menores que los del trabajo (lo cual me parece una aberración), existen mecanismos fiscales para que los ricos paguen menos, paraísos fiscales, etcétera.

Como consecuencia de todo ello los más ricos, aquellos que viven sin trabajar, están enriqueciéndose a un ritmo cada vez más alarmante al tiempo que el resto de la población se empobrece. Es, sin lugar a dudas, un robo.

Estos, y no otros, son los verdaderos parásitos del sistema.

¿La buena noticia? La Renta Básica Universal beneficiaría a todas las personas, menos a estas. Los más desfavorecidos tendrían garantizada su existencia. Aquellos que trabajan y producen verían aumentar sus ventas como consecuencia del mayor poder adquisitivo de la población. Los únicos que saldrían perjudicados con la Renta Básica Universal serían los especuladores.


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