martes, 22 de julio de 2014

Cabreado con el mundo

Hay días en que uno se levanta cabreado con el mundo. Con todos. Yo mismo incluido.

¿Cómo es posible que produzcamos más comida de la que necesitamos y aún así haya gente pasando hambre?

¿Cómo podemos seguir consumiendo ávidamente combustibles fósiles que destruyen nuestro clima, cuando existen desde hace décadas alternativas perfectamente viables?

¿Cómo podemos, no sólo permitir que siga habiendo guerras, sino alentarlo fabricando armas sin cesar?

No culpemos a los bancos. No culpemos a las petroleras. No culpemos a Israel. La culpa es de todos nosotros.

Debemos despertar. Debemos decir basta. Y debemos hacerlo cuanto antes.

¿Qué les diremos a nuestros hijos? ¿Que destruimos su mundo a conciencia? ¿O que pudimos encontrar el coraje para salir de nuestra zona de confort y hacer lo que era necesario?

No nos hagamos los inocentes. Sabemos que estamos actuando mal. Cambiemos de actitud.

Pero ya.



martes, 1 de julio de 2014

Insultando a la Inteligencia

Estamos asistiendo estos días a uno de los ataques más salvajes y burdos que se han realizado a Podemos desde que irrumpió con cinco escaños en las elecciones europeas.

La estrategia es tan pueril como evidente: hay que conseguir como sea que la gente asocie las palabras Podemos y Eta.

A este respecto, tan sólo quiero decir una cosa: lo que estoy viendo, salvando las distancias, me recuerda poderosamente a lo que sucedió después del 11 de marzo de 2004.

Como entonces, a la clase dirigente se le ha atragantado el té con pastas. Han asistido a un cambio inesperado que puede cambiar los equilibrios de poder. Como entonces, han entrado en pánico. Y también como entonces, tratan de influir en la gente con una gran mentira.

Pues bien, me gustaría recordarle a nuestro gobierno, y a los medios que le son afines, que la estrategia de mentir, cuando la mentira es tan evidente, tiene el efecto contrario.

Ustedes sigan insultando a la inteligencia de los ciudadanos y ciudadanas. Ya verán qué bien les va.



Cómo Financiar la Renta Básica

Cuando se habla de la Renta Básica Universal, después de la obvia (y falsa) crítica de “pero es que nadie trabajaría”, viene la afirmación de que no es viable económicamente, generalmente sin aportar datos que demuestren esta inviabilidad.

Por supuesto que la Renta Básica es viable. La cuestión es cómo se financia, quién gana y quien pierde.

En este sentido, recientemente los economistas Jordi Arcarons, Daniel Raventós y Lluís Torrens han publicado un estudio muy revelador, con una propuesta muy concreta y unos resultados tan claros como irrefutables: la Renta Básica sería viable en Guipúzcoa, con tan sólo aplicar un tipo único de IRPF del 40%, sin deducciones.

No sería necesario hacer nada más. No serían necesarios más impuestos. Y no se tocaría ni un euro de sanidad, ni de educación, ni de ninguna otra partida presupuestaria.

Se podría pensar que aplicar un tipo único de IRPF es algo regresivo, pero no es así cuando este se combina con la Renta Básica.

Por ejemplo, una persona que gane 1000 euros al mes pagaría un 40% de ese dinero, pero al sumarle la Renta Básica, resulta que sale ganando: al final cobraría 1250 €, es decir, en lugar de pagar impuestos gana 250 € más.

En cambio, una persona que cobre 6000 euros al mes, obviamente saldrá perdiendo. Pagará el 40% y con la Renta Básica sólo recupera una parte. Al final, acaba con 4250 € y ha pagado un 30% de impuestos.

Como se puede adivinar, con este sistema, la inmensa mayoría de la población saldría ganando. Concretamente, 3 de cada 4 personas tendrían más dinero que con el sistema actual. Sobretodo, saldrían ganando aquellos que tienen pocos o ningún ingreso, puesto que pasarían a cobrar como mínimo 655 euros al mes. Un 10% de las personas quedarían prácticamente igual. Sólo perdería el 15% más rico, que pagarían más impuestos que ahora. (Pero obviamente, seguirían siendo ricos)

Por supuesto que la Renta Básica es viable económicamente. Y tampoco cabe ninguna duda de que beneficiaría a la inmensa mayoría de la población. El problema es que los gobernantes que deberían aplicarla están del lado de los pocos que saldrían perdiendo con el cambio.


Para más información, os remito a la presentación del informe:
http://www.nodo50.org/redrentabasica/textos/index.php?x=1107